En tiempos pasados se creía que los sueños eran
visiones que anunciaban hechos futuros, es decir, eran revelaciones divinas que
los dioses nos brindaban para guiarnos. Estas creencias fueron populares por
bastante tiempo pero Freud, uno de los primeros en desarrollar una teoría bastante
amplia de los sueños, lo negó.
Para Freud estos eran manifestaciones del inconsciente,
son deseos que no son aceptados del ello o superyó que no son aceptados por el
ello y por tanto los reprime. Por ello, el análisis de los sueños puede ser muy
bueno a la hora de conocernos a nosotros mismos y nuestros deseos más profundos
que no dejamos que se hagan realidad.
Es verdad que en los sueños podemos encontrarnos
con situaciones de lo más extrañas e ilógicas, sin conexión entre ellas y para
eso Freud desarrollo su teoría, en la que interpreta los signos que se nos
muestran en los sueños. Cada objeto, o situación o símbolo que se nos muestra
en un sueño puede tener un significado oculto en él, y la teoría de Freud se encarga
de averiguar que es lo que nos intenta decir.
Para mi hay muchos tipos de sueños, creo que hay
sueños que son solo eso, sueños. Como por ejemplos cuando nos dormimos pensando
en algo y luego lo soñamos, no creo que eso tenga mayor importancia. También existen
las pesadillas, creo que en ellas se muestran temores, miedos que tenemos ahí i
tememos que sucedan. Como por ejemplo cuando soñamos con que nos persiguen o
que alguien entra a robarnos, esto son simples temores que todas las personas
tienen.
Y creo que luego están los sueños a los que
Freud hace referencia, los que nos muestran deseos que residen en nuestro
inconsciente y que nuestro yo intenta reprimir, creo que estos sueños son muy
importantes para nosotros, ya que nos muestran como somos y que es lo que verdaderamente
deseamos y deben se analizados, aunque creo que no hay nadie mejor para hacerlo
que nosotros mismos. Pero al fin y al cabo, solo son sueños y no es bueno
obsesionarse con ellos, más vale vivir sin miedo a ellos ni a lo que contienen.
| Morfeo, el Dios de los sueños |
Elaboración
de un sueño
Me encontraba en un prado verde, lleno de flores,
insectos, arboles… Al fondo se veían unas vacas pastando, entonces decidí
acercarme para verlas mejor, eran muy bonitas, había de todos los colores,
negras, marrones, blancas con manchas… Entonces vi una que me pareció familiar,
no era que hubiera visto la vaca esa en otro sito, sino que me trasmitía familiaridad,
me parecía alguien a quien yo conozco muy bien.
Decidí acercarme a ella y en el momento en que la toque
se me quedo mirando i todo se volvió oscuro, en un instante me encontraba en
una gran casa y ni la vaca ni yo éramos las mismas, ella se había vuelto mayor,
se la veía moribunda, con un color diferente, en fin, parecía que su vida estuviera
a punto de acabar. Yo me había vuelto más mayor, de unos 30 años, me sentía más
madura y libre.
En un momento esa vaca me miro y me dijo algo que me dejo
totalmente descolocada, una frase que había oído mil veces de la boca de mi
abuela, fallecida hacia un año, sus ojos, arrugados, viejos y ya apagados me
miraron con ternura y pronuncio lo que serian sus últimas palabras antes de
desaparecer por completo: se feliz, te quiero. Una simple palabra que nunca había
oído de su boca, ni ella de la mia, pero que las dos sabias que lo sentíamos. Entonces
empecé a llorar, y cegada por las lagrimas note como caía por un precipicio,
que apareció allí de repente, en ese momento me desperté sobresaltada y aun con
lagrimas en los ojos.
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